El deterioro del empleo formal no encuentra su piso. Según el último informe oficial de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, basado en los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo registrado privado cayó un 0,1% mensual en mayo de 2026, encadenando su tercer mes consecutivo en retroceso.
La variación implicó la destrucción neta de 9.000 puestos de trabajo formales en apenas 30 días, dejando el total de ocupados en el sistema en 12,785 millones. Si bien la tasa de caída mostró una leve desaceleración frente a marzo (-0,2%) y abril (-0,3%), el dato central es que el empleo asalariado privado acumula 12 meses seguidos de contracción.
El desempeño del sistema previsional reflejó trayectorias opuestas según la modalidad ocupacional. Por un lado, la categoría de asalariados privados y autónomos continuó en terreno negativo y concentró la mayor destrucción de puestos del mes. Por el otro, el monotributo anotó una leve suba del 0,1% mensual (sumando unos 2.700 trabajadores que amortiguaron la caída general), mientras que el sector de casas particulares creció un 0,3% mensual con la incorporación de cerca de 1.400 puestos.
En la medición interanual, el mercado formal registra una sangría acumulada de 110.000 puestos menos que en el mismo mes del año anterior. La retracción golpeó con fuerza al motor productivo del sector privado:
Construcción e Industria: Lideran la pérdida de puestos. La parálisis de la obra pública y la menor producción industrial explican por qué la construcción arrastra un retroceso acumulado de doble dígito.
Comercio y Transporte: Resienten sus plantillas de personal debido a la pérdida de poder adquisitivo de las familias, lo que redujo las ventas y la logística.
Cierre de Pymes: Registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) alertan sobre una menor natalidad de empresas, reflejada en el cierre de miles de pequeñas y medianas firmas de hasta 25 empleados.
La persistente baja de puestos bajo relación de dependencia aceleró la migración del personal hacia modalidades con menor protección. Los datos oficiales muestran que solo 76 de cada 100 trabajadores formales conservan el mismo puesto al cabo de un año.
En este contexto, el régimen del Monotributo creció un 0,1% en el mes (sumando 2.700 altas) y acumuló más de 42.000 inscripciones interanuales. Analistas advierten que estas cifras no representan la creación de nuevos emprendimientos, sino el desplazamiento de asalariados despedidos que pasan al cuentapropismo.
De acuerdo con relevamientos privados, un trabajador forzado a pasar de la relación de dependencia al trabajo independiente sufre una pérdida de hasta un 28% en sus ingresos reales. En tanto, la informalidad laboral se ubica cerca del 44,2%, al tiempo que las proyecciones de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) para junio no prevén cambios de tendencia en los centros urbanos.