El debate oral por la causa que investiga la muerte de Diego Maradona atraviesa horas decisivas tras el descubrimiento de un grave fallo técnico en la instrucción judicial. Durante una de las audiencias recientes en el Tribunal de San Isidro, se constató que la Junta Médica oficial utilizó análisis de laboratorio pertenecientes a Don Diego (padre del exfutbolista) para diagnosticar el estado de salud del "Diez" previo a su fallecimiento.
El informe pericial en cuestión constituye la columna vertebral de la acusación impulsada por la fiscalía bajo la carátula de homicidio simple con dolo eventual. Tras el hallazgo, las defensas de los profesionales de la salud imputados —entre los que se encuentra el neurocirujano Leopoldo Luque— solicitaron la nulidad de las actuaciones y evaluar la suspensión del juicio.
La irregularidad salió a la luz durante la declaración del perito nefrólogo Hernán Trimarchi. Mientras el especialista argumentaba que el astro padecía una falla renal crónica basándose en estudios fechados entre 2012 y 2015, la defensa de la coordinadora médica Nancy Forlini advirtió un dato determinante: en 2015, Maradona residía en Dubái.
#LaPlata ⚖️ Julieta Makintach fue destituida por el documental sobre el juicio de Diego Maradona
— ANDigital (@ANDigitalOK) November 18, 2025
👎🏽 La ahora exjueza intentaba mostrar el detrás de escena del proceso oral y público en el que se ventilaban las responsabilidades por el fallecimiento del mejor futbolista de todos… pic.twitter.com/uKZ2Pc8UZ7
El cotejo de la documentación en el expediente reveló que los análisis correspondían en realidad a una internación de su padre, Don Diego, en un sanatorio de la empresa Swiss Medical en Buenos Aires, realizada semanas antes de su deceso en junio de 2015. Si bien el documento figuraba bajo el nombre de Diego Armando Maradona, el número de afiliado pertenecía a su padre, un error originado en el sistema informático de la prestadora de salud que se arrastró durante la investigación.
La fiscalía sostiene la acusación contra los profesionales de la salud bajo la premisa de que conocían el deterioro del paciente y no actuaron para evitar el desenlace. La Junta Médica había concluido que el exfutbolista padecía un cuadro cardio-hepato-renal grave utilizando, entre otros elementos, la evolución de los estudios renales que resultaron ser de su padre.
A raíz de esta revelación, los abogados defensores presentaron recursos para desestimar el informe pericial en su totalidad, argumentando que las conclusiones de los peritos se basaron en premisas falsas y que se vulneró el derecho de defensa en juicio.
Por su parte, la querella representada por Mario Baudry (en representación de Dieguito Fernando) afirmó que el hecho no altera la hipótesis de que existió un abandono del paciente en sus semanas finales, aunque sugirió que el cruce de datos debe investigarse para determinar si existió una adulteración intencional de las pruebas en los inicios del caso.
El tribunal deberá resolver en los próximos días las solicitudes de las partes. Entre los cursos de acción técnicos que podrían frenar o alterar el curso de las audiencias se contemplan tres posibilidades:
Cuarto intermedio prolongado: Pausa temporal de las audiencias para ordenar peritajes aclaratorios y citar a declarar a directivos y personal técnico de la empresa de medicina prepaga.
Impugnación de la prueba clave: La aceptación de los planteos de las defensas para descartar el dictamen pericial, lo que dejaría a la acusación sin su elemento técnico principal.
Declaración de nulidad: En caso de probarse una afectación sustancial al debido proceso, el juicio actual podría anularse, obligando a convocar a una nueva junta pericial.
Este nuevo contratiempo se suma a los antecedentes del caso, cuyo primer intento de debate oral debió cancelarse tras la destitución de la jueza Julieta Makintach, apartada del juicio original y posteriormente destituida por haber autorizado filmaciones no permitidas dentro de la sala de audiencias.