La casa no declarada de Manuel Adorni y su esposa, la coach de vida Bettina Angeletti, en el country Indio Cuá de Exaltación de la Cruz volvió al centro de la investigación por enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete.
Es que este lunes, el arquitecto a cargo de las renovaciones de esa casa, Matías Tabar, aseguró en su declaración como testigo que el alto funcionario del Gobierno de La Libertad Avanza gastó más de 245 mil dólares para acondicionar la pileta, instalar una cascada, colocar césped, equipar un quincho, entre otras refacciones, todas ellas pagadas en efectivo y sin factura.
En el documento de los gastos de la obra, ya incorporado a la causa, se detalló cómo el jefe de Gabinete pagó 3500 dólares por una cascada para el jardín, 13.810 dólares para la reforma de una parrilla y 9780 dólares para la calefacción de la pileta. También que sumó cabezales para un jacuzzi y resauró un SUM.

Las refacciones también incluyeron la remodelación de la entrada y una pérgola/garage, la construcción o modificación de la galería, la pintura interior, el enduido y reparación de paredes, junto con un cambio de pisos por porcelanato.
A su vez, el contratista reveló que se ocupó de hacer un revestimiento exterior tipo tarquini o similar, del cambio de puerta de entrada, el revestimiento y mejoras en la escalera, trabajos de cocina —especialmente mesadas, isla y desayunador—, ajustes de iluminación y otras mejoras generales.
La familia Adorni también modificó la pileta, que fue rellenada o reformulada para hacerla menos profunda, con revestimiento de piedra en el interior y mármol travertino en el exterior.
En su testimonio, el socio del grupo Alta Arquitectura también reveló que Adorni intentó contactarlo poco antes de su declaración en Comodoro Py para brindarle “ayuda o asesoramiento”, lo que derivó en una presentación judicial de la diputada Marcela Pagano.

De acuerdo a una conversación de WhatsApp que exhibió Tabar al fiscal, el ministro coordinador se comunicó con él vía mensajes temporales y le dijo que necesitaba hablarle. Según su relato, ambos conversaron telefónicamente y Adorni le ofreció ayuda o la posibilidad de que su equipo lo contactara para asistirlo en la declaración.
Ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, el contratista dijo en Comodoro Py que inicialmente lo consideró, pero luego fue asesorado y decidió rechazar ese contacto para evitar que pareciera que estaban elaborando una estrategia común.